Desde el año 1985, años 1995 y 1997 con el pacto de Toledo, hasta la última reforma del año 2006, el gobierno y estas centrales CCOO y UGT han pactado de forma sistemática el recorte del derecho a la jubilación digna. Han firmado acuerdos para alargar el período necesario para acceder a una pensión contributiva y han bajado la cuantía de la pensión al aumentar los años en el cálculo de la misma. Mientras llaman a la movilización contra la reforma de las pensiones se sientan a negociar la reforma laboral o firman un nefasto acuerdo sobre Negociación Colectiva 2010 por el que se congelan, de hecho salarios de las trabajadoras y trabajadores de las empresas para este año (cosa que ya hicieron con los empleados públicos) y plantear un pacto a tres años con unas ridículas subidas para que la crisis la sigamos pagando los trabajadores y las empresas sigan acumulando beneficios.
El Gobierno de Zapatero había prometido que no realizaría recortes sociales, pero la propuesta de reforma de las Pensiones es la mayor ofensiva contra los derechos de los trabajadores que se ha realizado en los últimos 30 años: no sólo quieren elevar la edad de jubilación hasta los 67 años sino también aumentar el número mínimo de años necesarios para poder acceder a una Pensión y aplicar un nuevo sistema de computo de tal manera que los nuevos pensionistas cobren pensiones menores que las actuales, aparte de restringir el derecho a las pensiones de incapacidad y viudedad.
No es cierto que el sistema público de pensiones esté en peligro. Nunca estuvo tan saneado como ahora. El pasado año la seguridad social ha tenido un superávit de más de 8.000 millones de euros. El futuro del sistema público de Pensiones debe basarse en la financiación directa por parte del Estado de las Pensiones. El Estado español es de los pocos países de
la Unión Europea en los que las Pensiones se sufragan exclusivamente con las cotizaciones sociales, siendo lo normal que se costeen con los ingresos normales del Estado. Y es, junto con Grecia y Portugal, el país de
la Unión Europea con las pensiones más bajas: casi el 60% de los pensionistas cobran una prestación inferior al SMI. Recursos hay para lo que interesa como los 99.000 millones otorgados al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Consideramos que hay que movilizarse contra el retraso de la edad de jubilación, pero también contra la propuesta de ampliación de los años necesarios para acceder a una jubilación contributiva que pasaría de 15 a 20 años y en contra de la reforma laboral en curso. Los objetivos de la señalada movilización promovida por CCOO y UGT no son claramente la defensa irrenunciable del derecho al sistema de pensiones, a la defensa de los derechos laborales y sociales de los trabajadores y trabajadoras como lo demuestran todos sus pactos y diálogo social con gobierno y patronal. Es necesario reducir la edad de jubilación y la jornada laboral para generar empleo y mejorar las pensiones.